Comparativa cocina Actualizado 2026

Reforma cocina
vs cocina nueva.

Qué cuesta renovar la cocina que ya tienes frente a ponerla nueva, con las partidas de Habitissimo y la tabla de Cronoshare, qué trámites pide cada opción y cómo decidir según el estado de muebles, instalaciones y distribución.

Una cocina partida por la mitad: a la izquierda una cocina antigua y desgastada, a la derecha una cocina nueva y moderna
Reformar la cocina o ponerla nueva depende del estado de muebles, instalaciones y distribución, no solo del precio.

Comparativa cruzada con 6 variables

Las dos opciones —renovar la cocina existente o montar una nueva— tienen perfiles muy distintos en coste, obra, trámites y riesgo de sorpresas. Esta tabla resume las diferencias:

Variable Renovar la existente Cocina nueva
Qué se hace Se mantienen los muebles y la distribución; se pintan o cambian frentes, encimera, iluminación y, si acaso, electrodomésticos Se desmonta todo: instalaciones, revestimientos, muebles y electrodomésticos nuevos, a veces con otra distribución
Coste orientativo Unos 1.600 € de lavado de cara en 6 m² con las partidas de Habitissimo; más si se cambian encimera o electrodomésticos 6.000-9.000 € en básica, 8.000-11.000 € en estándar y 12.000-18.000 € en alta para 10 m² (Cronoshare)
Obra y escombros Casi sin obra Demolición, instalaciones y alicatado
Trámites Normalmente ninguno o una comunicación al ayuntamiento Licencia de obra menor o declaración responsable, según la ordenanza; obra mayor si se toca la estructura
Riesgo de sorpresas Bajo: no se abren paredes Mayor en pisos antiguos: al demoler aparecen humedades o tuberías viejas
Deducción IRPF eficiencia energética Solo si se añade una obra energética (ventana, aerotermia) con certificado antes y después Igual: la cocina en sí no deduce; solo las obras que mejoran la eficiencia

Lo que cuesta renovar sin obra, partida a partida

Habitissimo publica el precio de las partidas típicas de un «lavado de cara» de cocina. Sumando las cuatro primeras, una cocina de 6 metros cuadrados cambia mucho de aspecto por unos 1.600 euros; la encimera y los electrodomésticos son opcionales y elevan la cifra:

Partida Precio
Pintar los muebles y cambiar los tiradores Unos 600 €
Pintar los azulejos de una cocina de 6 m² (con desmontaje de muebles) Unos 700 €
Suelo vinílico sobre el existente en 6 m² Unos 200 €
Cambiar halógenos por iluminación LED Unos 120 €
Encimera de Silestone de gama media, 6 ml, con copete y huecos Unos 1.800 €
Electrodomésticos nuevos con montaje 2.000-3.000 €

Fuente: Habitissimo, «Precio de reformar una cocina», actualizada el 16-9-2026.

Esta vía exige que la estructura de los muebles esté sana: pintar o forrar unas puertas no arregla un cajón hinchado por una fuga ni unas bisagras vencidas. Si solo fallan los frentes, cambiarlos es la opción intermedia: Habitissimo calcula unos 2.500 euros por amueblar una cocina de 10 metros cuadrados con muebles laminados, unos 5.000 si son de PVC y unos 8.000 si son de madera maciza.

Cuándo conviene cocina nueva (con redistribución)

Cocinas con distribución disfuncional (ciega, en línea muy estrecha, sin espacio de trabajo, sin ventilación natural) o con instalaciones antiguas que hay que sustituir. La cocina nueva permite replantearlo todo: redistribuir, por ejemplo abriéndola al salón, renovar la fontanería y la electricidad, y diseñarla junto con el resto de la reforma. Habitissimo calcula unos 1.000 euros por renovar la instalación eléctrica de una cocina de tamaño medio cambiando su recorrido, y unos 500 por cambiar las tuberías sin moverlas. El precio por tamaño y gama está en precio de la cocina por m².

Incentivos: del Programa 4 cerrado a la deducción IRPF

Mientras estuvo abierto, una reforma de cocina podía acogerse a la ayuda Next Generation del Programa 4 (40 % del coste con un tope de 3.000 € por vivienda) solo en la parte energética: sustituir la caldera de gas por aerotermia, cambiar la ventana por una eficiente o instalar ventilación con recuperación de calor. Ese programa cerró a nuevas solicitudes y quedó fuera de la prórroga excepcional que el RD 326/2026 permite solo en los programas 1, 2, 3 y 6. Para obras contratadas hoy, el incentivo vigente es la deducción estatal en el IRPF, aplicable a los pagos hasta el 31 de diciembre de 2026: 20 % con base máxima de 5.000 € al año si la obra reduce al menos un 7 % la demanda de calefacción y refrigeración, o 40 % con base máxima de 7.500 € al año si reduce un 30 % el consumo de energía primaria no renovable o lleva la vivienda a clase A o B. Igual que la ayuda, solo cubre las obras energéticas, no los muebles ni la encimera. Hace falta certificado energético antes y después de la obra, y el posterior debe emitirse antes del 1 de enero de 2027.

Plazos y disrupción cotidiana

La renovación sin obra se hace en pocos días y permite seguir usando la cocina casi todo el tiempo. La cocina nueva lleva semanas: desmontaje, retirada de muebles, instalaciones, revestimientos, montaje de muebles y encimera, y conexión de electrodomésticos, con una espera adicional si la encimera o los muebles se fabrican por encargo. Si además se redistribuye, se suman los tabiques y los nuevos recorridos de instalaciones. En ambos casos conviene montar una cocina improvisada (microondas, nevera, un fregadero cercano) en otra estancia durante la obra.

Cocina abierta al salón: ventajas y limitaciones

Abrir la cocina al salón da sensación de amplitud sin tocar muros de carga, lleva luz natural a la cocina y facilita la vida familiar. Tiene tres limitaciones técnicas que conviene prever: la extracción de humos debe ser eficaz, con una campana bien dimensionada y salida al exterior mejor que recirculación, para que los olores y la humedad no invadan el salón; el ruido de los electrodomésticos se oye en toda la zona común; y la calefacción y la climatización deben pensarse para un único volumen. La alternativa intermedia es separar con un cerramiento de vidrio corredero, que mantiene la luz y la sensación de amplitud con mejor control de olores y ruido. Abrir la cocina al salón cuesta, según Cronoshare, unos 3.000-4.000 euros.

Decisión práctica

Tres preguntas para decidir: 1) ¿la distribución actual te limita a diario? Si es así, cocina nueva. 2) ¿las instalaciones y la estructura de los muebles están bien? Si es así, renovar. 3) ¿vas a vender pronto? Entonces prioriza lo que más se ve con el menor gasto. Para estimar el coste con tus datos usa la calculadora de presupuesto reforma, que tiene una opción específica para cocina.

Preguntas frecuentes

¿Cuándo compensa renovar la cocina existente?

Compensa si la distribución funciona, las instalaciones de fontanería y electricidad están bien, los muebles tienen la estructura sana (sin hinchazón por humedad ni bisagras vencidas) y los revestimientos no están dañados. Con las partidas de Habitissimo, pintar los muebles y cambiar los tiradores cuesta unos 600 euros, pintar los azulejos de una cocina de 6 metros cuadrados unos 700, poner un vinílico encima del suelo unos 200 y cambiar la iluminación por LED unos 120: alrededor de 1.600 euros para un cambio visual grande. Si además se cambia la encimera por una de cuarzo, Habitissimo calcula unos 1.800 euros para 6 metros lineales.

¿Cuándo conviene montar una cocina nueva?

Conviene si la distribución no funciona (cocina ciega, en línea muy estrecha, sin espacio de trabajo), si las instalaciones son antiguas o dan problemas, si hay humedades que obligan a abrir paredes de todas formas, o si la cocina forma parte de una reforma integral de la vivienda. Según Cronoshare (enero de 2026), una cocina de 10 metros cuadrados cuesta de 6.000 a 9.000 euros con calidades básicas, de 8.000 a 11.000 en estándar y de 12.000 a 18.000 con altas calidades. Habitissimo, con datos de septiembre de 2026, sitúa la media en 8.000 euros, en un rango de 3.500 a 12.500.

¿Cuánto se recupera al vender?

No hay una cifra general fiable. El tasador y el comprador comparan la vivienda con otras de la zona, así que una cocina renovada suma en la medida en que el piso deja de parecer «para reformar» frente a los de su barrio. Un lavado de cara barato suele mejorar mucho la primera impresión con poca inversión; una cocina de gama alta en un piso que se vende pronto rara vez se recupera entera en el precio. Si vas a vender en poco tiempo, prioriza lo que más se ve y lo que más se nota en las fotos.

¿La reforma o la cocina nueva tienen tratamiento fiscal diferente?

No por ser cocina. La ayuda Next Generation del Programa 4 cerró a nuevas solicitudes, y la deducción estatal en el IRPF por eficiencia energética no cubre los muebles, la encimera ni los electrodomésticos: solo las obras que reducen la demanda de calefacción y refrigeración o el consumo de energía (ventanas, aislamiento, aerotermia), acreditadas con certificado energético antes y después. Si la reforma de la cocina incluye una de esas obras, esa parte puede deducir el 20 por ciento (base máxima 5.000 euros al año) o el 40 por ciento (base máxima 7.500 euros), para pagos hasta el 31 de diciembre de 2026. Detalle en la guía de deducciones del IRPF.

Cuándo decide el mercado inmobiliario por nosotros

La decisión entre renovar la cocina actual o sustituirla no siempre es del propietario: el mercado marca puntos de inflexión. Si la vivienda va a venderse pronto, una cocina nueva de gama alta rara vez se recupera entera en el precio de venta, porque el comprador paga por el conjunto del piso y no por la marca de la encimera. Un lavado de cara barato, en cambio, mejora mucho la primera impresión y las fotos del anuncio con poca inversión.

Para una vivienda de larga permanencia, la cocina nueva tiene sentido por confort y por mantenimiento: una cocina con muchos años acumula averías de electrodomésticos, bisagras y cajones cansados, una encimera deteriorada y una extracción que ya no cierra bien. La inversión inicial mayor se compensa con menos reparaciones durante los años siguientes.

Planificar antes de demoler

La cocina es la estancia con más complejidad logística de una reforma: está en el centro de la vivienda, paraliza la vida cotidiana mientras dura la obra y exige coordinar a varios oficios (albañil, fontanero, electricista, alicatador e instalador de cocina). Sin planificación previa, la obra se llena de improvisaciones que encarecen el presupuesto. Planificar bien incluye medir y cerrar el plano definitivo, elegir los electrodomésticos con su plazo de entrega confirmado, encargar la encimera con tiempo (las de piedra o cuarzo se fabrican a medida), presentar la licencia o declaración responsable en el ayuntamiento y comprar la cerámica con stock garantizado, porque quedarse sin material a mitad de obra deja a los oficios parados.