Nueva escala del CEE 2026:
por qué tu certificado puede subir de letra sin tocar nada.
El Ministerio para la Transición Ecológica sometió a audiencia pública la actualización del factor que traduce el consumo eléctrico de la vivienda al certificado energético. Para la electricidad de red propone 0,11 en energía primaria no renovable, frente al 1,954 vigente desde 2016, y 1,3 en total, frente al 2,368. Es un cambio técnico con consecuencias directas para el valor de venta, la hipoteca verde y la ayuda Next Generation.
Lo que cambia, en una frase
Factor de paso eléctrico del CEE
Vigente desde 2016
1,954
Energía primaria no renovable de la electricidad peninsular (2,368 en total). Mix eléctrico 2007-2013.
Propuesta 2026
0,11
Energía primaria no renovable de la electricidad de red (1,3 en total). Tabla 1 del proyecto de documento reconocido.
Fuente: MITECO · Proyecto de documento reconocido de factores de paso, audiencia del 11-5 al 1-6-2026
El número que multiplica el consumo eléctrico de tu vivienda para calcular su Certificado de Eficiencia Energética va a bajar. Hasta ahora ese número era 1,954 en energía primaria no renovable y 2,368 en total para la electricidad peninsular —vigentes desde 2016 y calculados sobre el mix de generación eléctrica del periodo 2007-2013, cuando todavía pesaban mucho el carbón y los ciclos combinados de gas—. El proyecto de documento reconocido que el MITECO sometió a audiencia pública del 11 de mayo al 1 de junio de 2026 propone para la electricidad de red 0,11 en no renovable y 1,3 en total, según su tabla 1. Aparte, una consulta pública previa explora para más adelante métodos que dejarían el factor total por debajo de 1.
Para entender por qué es importante hace falta repasar muy brevemente cómo se calcula la letra del CEE. La metodología no evalúa el consumo final de la vivienda —los kilovatios hora de electricidad o los metros cúbicos de gas que se facturan— sino el consumo en energía primaria, que es el equivalente en kilovatios hora teóricos que se necesitarían en bocamina o boca de pozo para servir esa energía final en el contador. Para llegar al consumo en primaria, cada kilovatio hora final se multiplica por el factor de paso correspondiente al vector energético. Con el factor actual de 1,954, un piso totalmente eléctrico que consume 4.000 kilovatios hora al año arroja unos 7.800 kilovatios hora de energía primaria no renovable en el certificado. Con el 0,11 que propone el proyecto, ese mismo consumo bajaría a unos 440. Y la letra del CEE se mueve en consecuencia.
El factor de la electricidad en energía primaria no renovable pasaría de 1,954 a 0,11. Si se aprueba, muchas viviendas con aerotermia mejorarán de letra sin haber tocado nada.
Quién gana y quién pierde con el nuevo factor
Las viviendas que más benefician son las que han apostado por la electrificación de los sistemas térmicos. Una vivienda con aerotermia funcionando bien tiene un consumo eléctrico modesto para producir la calefacción y el agua caliente sanitaria, porque la bomba de calor aporta varios kilovatios térmicos por cada kilovatio eléctrico que consume. Si a ese consumo eficiente se le aplica un factor de paso bajo, el resultado es un certificado notablemente mejor que el actual. Las viviendas con autoconsumo fotovoltaico ganan aún más: el kilovatio hora autoconsumido cuenta como descuento del consumo eléctrico de la vivienda y, además, la parte importada de red entra con factor menor.
Las viviendas con sistemas térmicos basados en combustibles fósiles —caldera de gas natural, caldera de gasoil, calderas de propano— se quedan en una posición relativamente peor. No es que empeoren en términos absolutos: el factor de paso del gas natural en el certificado se mantiene en torno a 1,1 porque corresponde a un combustible que ya viene en forma directa al contador y no sufre las pérdidas de transformación que sufría la electricidad del mix histórico. Pero cuando todas las viviendas eléctricas a su alrededor mejoran de letra en el escaparate inmobiliario, las que se quedan en la vieja escala pierden valor relativo aunque no hayan cambiado nada físicamente.
Por qué baja el factor: la descarbonización del mix
El motivo del cambio es contundente y verificable. El factor total de unos 2,4 actual se calculó cuando la generación eléctrica española tenía un peso muy alto de carbón —centrales térmicas convencionales con rendimientos eléctricos en torno al 35 % que perdían dos tercios de la energía primaria en forma de calor residual— y de ciclos combinados de gas natural, con rendimientos algo mejores pero igualmente lejos del 100 %. Producir un kilovatio hora eléctrico en aquel mix exigía unos 2,4 kilovatios hora de energía primaria en origen.
La situación actual es otra. La renovable (eólica, solar fotovoltaica, hidráulica) tiene un factor de paso conceptual de 1: lo que se computa como primaria es lo mismo que se produce en bornes de central, porque no hay combustible que se transforme y se pierda en el proceso. A medida que la renovable pesa más en el mix —más de la mitad de la generación en los últimos años—, el factor agregado del kilovatio eléctrico cae. La actualización del MITECO recoge esa realidad con varios años de retraso, lo cual es habitual cuando la metodología tiene que pasar por consulta pública, audiencia sectorial y publicación en boletín.
Tres implicaciones prácticas inmediatas
La primera, el escaparate inmobiliario. Desde 2013 la letra del CEE aparece obligatoriamente en los anuncios de venta y alquiler, junto a metros cuadrados y precio. Pasar de D a B en una vivienda con aerotermia sin haber tocado nada cambia la primera impresión del comprador, especialmente en comparativas entre inmuebles parecidos. El cambio no será retroactivo —los certificados emitidos antes de la entrada en vigor del nuevo documento mantienen su letra—, pero quien renueve a partir de la fecha de aplicación recibirá la letra nueva, lo que en la práctica abre una ventana de un par de años en la que conviene programar la nueva certificación para capturar la mejora.
La segunda, la hipoteca verde. La banca residencial española ha homogeneizado los criterios para conceder hipoteca verde alrededor de la letra del CEE: las bonificaciones de tipo de interés —entre quince y treinta puntos básicos respecto a la hipoteca convencional, según entidad— suelen exigir letra B o superior tanto en la concesión como durante toda la vida del préstamo, con cláusulas que obligan a mantener la letra al renovar el certificado. Para una vivienda con aerotermia que con la metodología actual rozaba la letra B sin alcanzarla, el nuevo factor puede ser la diferencia entre acceder a la hipoteca verde o no acceder. Para una vivienda con caldera de gas natural que pasaba con la letra C, el riesgo es el opuesto: si el certificado renovado baja a D, puede activar cláusulas contractuales de incumplimiento de covenant cuya consecuencia exacta depende del contrato firmado.
La tercera, los expedientes Next Generation y la deducción del IRPF. La línea individual del Plan de Recuperación destinada a vivienda —el Programa 4— no exigía subir letras: subvencionaba el 40 % del coste, con un límite de 3.000 € por vivienda, de las obras que redujeran al menos un 7 % la demanda de calefacción y refrigeración o un 30 % el consumo de energía primaria no renovable (artículos 43 y 44 del RD 853/2021). Ya no caben nuevas solicitudes: cada comunidad cerró el plazo de su convocatoria. Para los expedientes concedidos pendientes de justificar, el certificado post-obra se rige por lo que disponga cada resolución. Para quien proyecta ahora una rehabilitación profunda con electrificación, el eje es la deducción estatal del IRPF: pide certificado antes y después de la obra, con el posterior emitido antes del 1 de enero de 2028, y con el nuevo factor acreditar la mejora mediante aerotermia o autoconsumo se vuelve sustancialmente más fácil.
Qué hacer ahora y qué esperar
El plazo de consulta pública cerró el lunes 1 de junio de 2026. Las alegaciones se remitían exclusivamente por correo a bzn-efienergia-01@miteco.es con el asunto AeIP DR Certificación Eficiencia Energética de Edificios. Fue un plazo muy corto, con poco margen para la participación ciudadana en sentido amplio, pero los colegios profesionales (arquitectos, aparejadores, ingenieros industriales), las asociaciones del sector (ANESE, AEDREC, ASIF, UNEF) y las empresas con voz sectorial presentaron sus alegaciones dentro de esa ventana. El sector queda ahora a la espera de cómo el ministerio incorpora esas aportaciones a la metodología que va a marcar el valor relativo de los inmuebles eléctricos durante los próximos cinco años.
El documento reconocido que sale de la consulta tiene que pasar después por trámite de audiencia formal, informe del Consejo de Estado y publicación en el BOE. El calendario habitual en este tipo de actualizaciones técnicas suele dar una entrada en vigor entre seis y doce meses desde el cierre de la consulta: entre diciembre de 2026 y junio de 2027 es la horquilla más probable. Mientras tanto, la metodología vigente —el procedimiento aprobado por Real Decreto 390/2021 del 1 de junio— sigue plenamente aplicable.
El contexto europeo: la directiva EPBD revisada
La actualización del factor no nace de la voluntad nacional aislada sino de la transposición progresiva de la Directiva (UE) 2024/1275, conocida como EPBD revisada, publicada en el Diario Oficial de la Unión Europea el 8 de mayo de 2024 con el objetivo de empujar al parque inmobiliario europeo hacia el escenario de edificios de consumo de energía casi nulo. La directiva obliga a los Estados miembros a actualizar sus metodologías de cálculo del rendimiento energético y a homogeneizar la escala del certificado, con el horizonte de que la letra A pase a representar consumo casi nulo y la G el peor comportamiento del parque vivo en el momento de la actualización.
La pieza sobre inflación de reforma y vivienda en el horizonte 2024-2026 ya recogía que la rehabilitación va a ser progresivamente obligatoria a medida que se acerque 2030, con la previsión de que las viviendas con peor certificado pierdan la posibilidad de venderse o alquilarse libremente. El factor que se actualiza ahora es solo una pieza del engranaje, pero es la pieza que impacta directamente en la letra que aparece en el escaparate.
Para profundizar
El precio actual del certificado por perfil de vivienda y los registros autonómicos donde se inscribe están en la guía de precio del certificado energético. Para entender cómo encaja la deducción del IRPF estatal del Real Decreto-ley 19/2021 con las mejoras de letra acreditadas, está la guía de la deducción del 20-60 %. Si la operación combina compra de vivienda usada con rehabilitación inmediata, la guía de la hipoteca verde detalla los nueve bancos que la ofrecen en España con sus respectivas condiciones de letra mínima y covenant. Y para ver el cuadro completo de incentivos, la guía completa de Next Generation tiene cuantías reales por programa y por comunidad autónoma.
Fuentes consultadas
- MITECO — Audiencia e información pública sobre el proyecto de documento reconocido para la certificación de eficiencia energética de los edificios, plazo 2026-05-11 a 2026-06-01.
- Construible.es — La revisión del cálculo de energía primaria de la electricidad en edificios se abre a consulta pública, 2026-05-15.
- Casadomo — Abierto a audiencia pública el documento para la certificación de eficiencia energética de edificios, 2026-05-14.
- BOE — Real Decreto 390/2021, de 1 de junio, procedimiento básico para la certificación de eficiencia energética de los edificios (metodología vigente).
- DOUE — Directiva (UE) 2024/1275 del Parlamento Europeo y del Consejo, de 24 de abril de 2024, relativa a la eficiencia energética de los edificios (EPBD revisada).
Aviso editorial · YMYL
Esta pieza recoge el estado de un trámite normativo abierto el 11 de mayo de 2026. Las implicaciones concretas sobre contratos hipotecarios vivos, expedientes Next Generation en tramitación o certificados energéticos en vigor pueden variar según el caso particular. Para decisiones con efecto patrimonial o contractual, consulta con técnico certificado en eficiencia energética y, en su caso, con asesor financiero o jurídico cualificado.
Preguntas frecuentes
¿Qué es el factor de paso del CEE y por qué importa que baje?
El factor de paso o PEF (Primary Energy Factor) es el coeficiente que se aplica al consumo eléctrico final de la vivienda para convertirlo en consumo de energía primaria, que es la cifra real que se usa para calcular la letra del Certificado de Eficiencia Energética. Para la electricidad peninsular vale hoy 1,954 en energía primaria no renovable, que es la que decide la letra, y 2,368 en total (valores vigentes desde 2016, calculados con el mix eléctrico de 2007-2013). El proyecto de documento reconocido que el MITECO sometió a audiencia pública del 11 de mayo al 1 de junio de 2026 propone para la electricidad de red 0,11 en energía no renovable y 1,3 en total. El mismo consumo eléctrico generaría muchos menos kWh de energía primaria no renovable y, por tanto, una mejor letra.
¿Afecta esto a los certificados energéticos en vigor?
No de forma automática. Los certificados emitidos con la metodología actual mantienen su validez (diez años desde la emisión) y su letra original. El nuevo factor se aplicará a los certificados emitidos a partir de que se apruebe el nuevo documento reconocido; la audiencia pública cerró el 1 de junio de 2026 y la fecha de aprobación no está fijada. Quien necesite vender o alquilar antes de esa fecha utiliza la metodología vigente; quien renueve después, la nueva.
¿Qué viviendas se benefician más del cambio?
Las viviendas con sistemas térmicos eléctricos eficientes —aerotermia, bomba de calor reversible, suelo radiante eléctrico— y las que tienen autoconsumo fotovoltaico. Al multiplicar su consumo eléctrico por 0,11 en lugar de 1,954, la energía primaria no renovable que computa su certificado cae más de un 90 %, y la letra puede mejorar mucho sin tocar nada en la vivienda; cuánto, depende de cada caso y de cómo se recalibre la escala. Las viviendas con caldera de gas natural o gasóleo pasan de 1,190 y 1,179 a 1,1, casi lo mismo, así que su posición relativa empeora frente a las eléctricas.
¿Cómo afecta el cambio a la hipoteca verde?
La banca europea ha homogeneizado los criterios para conceder hipoteca verde alrededor de la letra del CEE: típicamente exige letra B o superior para activar la bonificación de tipo de interés, y muchos contratos incluyen un covenant que obliga a mantener esa letra durante toda la vida del préstamo. Si la nueva escala sube de letra a viviendas eléctricas, abre puerta a hipoteca verde a propietarios que con la escala actual quedaban fuera. Si baja de letra a viviendas con gas, puede activar incumplimiento de covenant en hipotecas vivas; el detalle contractual de qué pasa en ese supuesto es lo que conviene revisar con calma antes de firmar.
¿Y para la ayuda Next Generation Programa 4?
El Programa 4 del Plan de Recuperación no exigía subir letras: según el artículo 43 del Real Decreto 853/2021, subvencionaba las obras que redujeran al menos un 7 % la demanda de calefacción y refrigeración o un 30 % el consumo de energía primaria no renovable, y también la sustitución de elementos de la envolvente para adecuarlos a los límites del CTE. Sus convocatorias dejaron de admitir nuevas solicitudes, de modo que la nueva metodología ya no puede aprovecharse para entrar al programa. Quien tenga un expediente concedido pendiente de justificar se atiene a lo que establezca su resolución respecto al certificado post-obra. Para una vivienda existente, el incentivo vigente es la deducción estatal del IRPF por eficiencia energética de la disposición adicional 50.ª de la Ley del IRPF: el 20 % y el 40 % cubren los pagos hechos hasta el 31 de diciembre de 2026, con el certificado posterior expedido antes del 1 de enero de 2027, y se miden con indicadores del certificado (demanda, consumo de energía primaria o letra A o B); con el nuevo factor de paso, acreditar la mejora mediante aerotermia o autoconsumo será sustancialmente más fácil.